Elegy

elegy

Probablemente alguno de ustedes se pregunte todavía, tras ver la película, el porqué del título. Creo que ni la propia Isabel Coixet lo sabe. Y es que Elegy es una película largamente esperada y maravillosamente dirigida, pero para desgracia de quienes veneramos a la directora catalana, se trata de un proyecto nacido por encargo desde Holywood y no del puño y letra de la propia Coixet, como hasta ahora nos tenía acostumbrada su filmografía.

Elegy está basada en la novela El animal moribundo, del escritor Philip Roth, uno de los nombres que todos los años se barajan en las quinielas al Premio Nobel de Literatura y cuya obra ha denunciado siempre las contradicciones y la monstruosidad de la sociedad norteamericana.

En el personaje de David Kepesh (Ben Kingsley) se retrata una mentalidad y una forma de vida, la de muchos norteamericanos de los años ‘70 que, espoleados por la liberalización de los ‘60, dejaron aparcados convencionalismos y compromisos, y a su paso también algunos hogares.

Kepesh disfruta de una placentera vida llena de comodidad e indiferencia afectiva hasta que, en la cima de su madurez, se ve inmerso en una relación semiadolescente con una de sus alumnas, Consuela Castillo (Penélope Cruz). A partir de ahí su universo de valores parece tambalearse.

Me resulta difícil, especialmente sin haber leído el libro, no caer en la tentación de juzgar el personaje de Kepesh como un simple ser egoísta e inmaduro que cae en la crisis de los 40 bastante entradito en años, buscando la redención de los pecados cometidos en el pasado en el espejismo de una joven a la que ni siquiera es capaz de intuír tras la exuberancia de su físico.

Pero prefiero esperar a leer el libro para confirmar estas sospechas.

Indudablemente, y aparte de la interpretación de Ben Kingsley y Penélope Cruz, el alma de Isabel Coixet es la baza de esta película. Su delicadeza, siempre presente en la escenografía, es capaz de transformar el cinismo de la mirada del protagonista en poesía.

Aquí también hay mucho del propio Roth: “¿La gente cree que al enamorarse se completa? ¿La unión platónica de las almas? Yo no lo creo así. Creo que estás completo antes de empezar. Y el amor te fractura.”

Envia una respuesta

Cerrar
Enviar por Correo