La Soledad
Sin duda nos encontramos con una apuesta totalmente diferente a lo que el cine español nos tiene acostumbrados. La gran vencedora en los Premios Goya, ganadora de las tres estatuillas a las que optaba, y no a premios de poca monta (Mejor Director, Mejor Película y Mejor Actor Revelación), se presenta como un cine original, incluso lo llamaría fresco si no fuera porque su contenido se define más por lo cotidiano y triste que por lo alegre y divertido.
Jaime Rosales utiliza unos recursos no muy habituales para mostrar las secuencias de la película, dividiendo en muchos momentos la pantalla en dos partes en las que se muestran planos diferentes, y utilizando el silencio como una herramienta más para plasmarnos la realidad tal como es. Cierto es que en algunos momentos me pareció innecesario tanto juego entre planos, pero en general muchos de ellos son precisamente lo que le da categoría a la película.
Las interpretaciones me parecieron merecedoras de este film, entre las que destaco los papeles de Sonia Almarcha (Adela), y una fabulosa Petra Martínez (Antonia).
En muchos momentos la historia se convierte en demasiado parsimoniosa y ralentizada, y lo digo porque ya puestos a mostrar la realidad, creo que en general vivimos de una forma un poco más dinámica, sin tantos silencios ni pausas.
Tengo que reconocer que agradezco haberla visto, pero también que dada la ilusión que tenía en verla, no puedo evitar una sensación de decepción, una extraña mezcla que hace que un día después de haberla visto todavía no sepa si realmente me gustó o simplemente me sorprendió.
Una recomendación. Para ver esta película se tiene estar y tener los sentidos bien despiertos.
Publicado el 11 Febrero 2008 por Daniel
Articulo archivado en: Críticas "El raro"


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